jueves, 25 de diciembre de 2014

Los pastores - Toda la Biblia en un año - John Stott

Había pastores en la misma región … he aquí, se les presentó un ángel del Señor. Pero el ángel les dijo: os doy nuevas que os ha nacido hoy un Salvador, que es CRISTO el Señor. 
                                          Lucas 2.8–11

Los pastores tenían hasta entonces mala reputación en Israel; se los consideraba deshonestos y poco confiables. Sin embargo fue a ellos a quienes Dios eligió anunciar la más estupenda y mejor noticia que el mundo jamás había escuchado, es decir, que había nacido el Mesías tanto tiempo esperado. 
¿Cómo reaccionaron ellos?

- Primero, fueron a Belén para ver por sí mismos. Su reacción no fue de credulidad ni de incredulidad, sino una actitud mental abierta, dispuestos a investigar sin prejuicios. Por eso ‘Vinieron, pues, apresuradamente’ (v. 16), y encontraron lo
que estaban buscando. Por cierto, ‘el que busca, halla’ (Mateo 7.8).

- Segundo, una vez que vieron a Jesús, ‘dieron a conocer’ lo que habían visto y oído (v. 17). No podían guardarse la buena noticia para sí mismos. Querían que todo el mundo lo supiera.

- Tercero, ‘volvieron ... glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto’ (v. 20). En otras palabras, expresaron su experiencia tanto en adoración como en testimonio. Pero lo primero que leemos es que ‘volvieron’.

No pasaron el resto de su vida en el establo ni merodeando la posada. Más bien, volvieron a los campos y a las ovejas, a sus casas, a sus esposas, a sus hijos. Pero aunque sus trabajos y sus hogares eran los mismos, ellos ya no lo eran. Eran personas nuevas en una situación vieja. Habían sido transformados al ver a Jesús. 

En su corazón había un espíritu de asombro y de adoración. Descubrir a Jesucristo sigue siendo una experiencia transformadora. Añade una nueva dimensión a nuestra vida anterior. Como suele decir Billy Graham: ‘pone nueva luz en nuestros ojos y nuevo ritmo a nuestro andar’.


Para continuar leyendo: Lucas 2.8–20