lunes, 9 de junio de 2014

Padres que sufren por hijos adolescentes - John White


El refrán habla de "echar aceite sobre aguas turbulentas". La metáfora proviene de la curiosa manera en que el aceite calma las olas al modificar la tensión superficial del agua y reducir los efectos del viento. Las operaciones de rescate de los barcos que han naufragado a menudo se hacen más fáciles y seguras si se derrama aceite sobre el mar que los rodea. 

Ser una fuente de paz es ser como el aceite sobre las olas. No significa desarrollar una técnica para sedar a la familia. Hacerlo así es seguir haciendo el rol de diplomático, que es lo que estoy sugiriendo que debemos superar. Ser como el aceite requiere algo más que decir palabras buenas o adoptar posturas facilitadoras. Significa gozar uno mismo de paz, una paz que debe surgir de su propia experiencia. 
Seguramente conoce personas que parecen contagiar la paz a su alrededor. 

La tensión se disuelve cuando entran en una habitación. De pronto las preocupaciones que nos hacían temblar o mordernos las uñas resultan triviales. El sol parece salir cuando esa gente empieza a hablar. La pregunta que debemos hacernos no es: ¿Como lo hacen?. No es lo que "hacen" lo que interesa sino lo que "son". Ellos están en paz. Y porque están en paz pueden ser fuentes de paz para otros. Percibimos su paz interior y nos sentimos agradecidos y restaurados. Ser una fuente de paz significa estar en paz con uno mismo de manera de no ser conmovido por las tormentas. Entonces usted irradiará paz hacia las personas que lo rodean. 

Cuando usted está perturbado, irritado, airado, no puede contribuir a que otros sientan paz. Pero cuando su espíritu está en calma y tranquilo, al intervenir en una riña su serenidad dará seguridad a los demás, y disminuirá su resentimiento. Ser fuente de paz en la familia es aceptar el hecho de que el conflicto puede surgir, pero que eso no significa que usted ha fracasado como padre. 
Ser fuente de paz significa tener la capacidad de reconocer rasgos y conductas molestas en otros miembros de la familia sin sentirse interiormente perturbado. Significa tener expectativas realistas respecto a los niños en diferentes etapas de su desarrollo...

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John White nació en Inglaterra, en 1924. 
Se graduó como médico, y durante varios años trabajó como misionero en Latinoamérica. 
También se desempeñó como secretario general de la Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos entre 1958 y 1964. Desde 1965 se radicó con su esposa Lauie y sus hijos en Canadá, donde ejerció la psiquiatría y fue profesor en la Universidad de Manitoba. Además de llevar a cabo un fructífero ministerio pastoral en la Comunidad Cristiana de La Viña fue conferencista y autor de más de 25 libros.